Para siempre
Me acuerdo esa vez que te conté que yo había ido a sacar fotocopias a lo de Wally. Que Wally siempre tenia todo listo y que estaba justo enfrente de la facultad. Te lo conté para darte contexto sobre otra cosa, pero vos te quedaste ahí, en el contexto. Hablamos de que yo jamás marcaba un libro, ni siquiera con lápiz. Incluso también te conté que el lápiz era peor porque si bien lo podías borrar, rompía el papel de una manera que una lapicera no haría.
En fin, hablamos de eso y de qué pasaba con dejar marcas en las versiones originales y porqué lo personal de mis notas y mis esfuerzos se iban a las copias mientras que no podía permitirme que nada de ese proceso se filtre a la versión original, al libro.
Tenía que ver con el miedo de que algo dure para siempre, a no poder experimentar el cambio y el paso del tiempo, a no poder dejar que eso me transforme, deje marcas en mi cuerpo y en mi vida.
Estaba pasando eso, pero estaba todo plasmado en la copia y en el original, nada.
Cada tanto me pregunto qué estarías pensando si vieras todo como está ahora. Hace rato no me corto el pelo y me esmalto las uñas con semipermanente. Tengo un tatuaje en la muñeca izquierda, (si, yo. La que te dijo que en la puta vida se iba a tatuar) y estoy en el living de mi casa leyendo un libro y marcándolo con lapicera negra. No sé donde hay un lápiz para marcarlo ni me interesa.
Es más. Muero por terminarlo y volverlo a ver en un tiempo y ver mis marcas.
Me pregunto si vos ves en algún lado las marcas que hay en mí tanto como hoy las veo yo.
Vos sos una. Vos dejaste marcas en mi para siempre.
Y eso hoy me da inmensa tranquilidad
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